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martes, 8 de julio de 2008

Sant Kabir

Poemas: (El poema 1 lo encontraras en entradas antiguas)
2. Inútil preguntar a un santo cuál es la casta a que pertenece; puesto que los sacerdotes, los guerreros, los mercaderes y las treinta y seis castas de la India, todos aspiran igualmente a Dios. Hasta resulta una locura preguntar cuál puede ser la casta de un santo; barberos, lavanderas, carpinteros, todos buscan a Dios. El propio Raidas era un buscador de Dios. El Rishi Swapacha pertenecía a la casta de los curtidores.Hindúes y musulmanes, también ellos alcanzaron el límite donde se borran todas las marcas diferenciales.








3. ¡Oh, amigo! Espera en Él durante tu vida, conoce durante tu vida, comprende durante tu vida, pues en la vida está tu liberación.Si no desatas tus ligaduras durante la vida, ¿qué esperanza de liberación tendrás en la muerte?Creer que el alma se unirá a El sólo porque haya abandonado el cuerpo, es una idea absurda. Si lo hallamos ahora, lo hallaremos luego. De lo contrario, permaneceremos en la ciudad de la muerte.Si te unes a El en el presente, lo estarás en la Eternidad.Báñate en la Verdad; conoce al Maestro Verdadero; ten fe en su Nombre.

sábado, 28 de junio de 2008

Sant Kabir


Llamado también Kabir Sahib o Sant Kabir, no es fácilmente clasificado como un Sufi o un Yogui - él es todos estos-. Es reverenciado por Musulmanes, hindúes, y Sijes. Nació en Varanasi (Benares), India, probablemente alrededor del año 1440, aunque otras fuentes colocan su nacimiento en 1398, dándole una vida útil total de más de 100 años. De padres musulmanes, muy temprano en su vida, Kabir se hizo discípulo del santo hindú Bhakti Ramananda. Era muy insólito para un profesor hindú aceptar a un estudiante musulmán, pero la tradición dice que Kabir fue la excepción porque encontró un camino creativo para vencer todas las objeciones.La colección de poemas de Kabir, reunida por sus discípulos durante el transcurso de su vida, se ha convertido tras su muerte en un libro sagrado para sus devotos, constituyéndose en una de las obras maestras de la literatura espiritual universal.


Poema 1:

¿Dónde me buscas, oh, servidor mío? ¡Mírame! Estoy junto a ti.No estoy en el templo ni en la mezquita, ni en el santuario de La Meca, ni en la morada de las divinidades hindúes.No estoy en los ritos y las ceremonias; ni en el ascetismo y sus renunciaciones.Si me buscas de veras me verás enseguida; y llegará el momento en que me encuentres.