jueves, 10 de julio de 2008

NUESTRO GUIA INTERNO

Existe un momento determinado en que al mirar atrás nos damos cuenta que nuestro mundo físico no es el objetivo final de la existencia y entonces las inquietudes sobre esa existencia nos obligan a mirar hacia adentro de nosotros mismos, allí donde reside la fuerza espiritual, un mundo extenso en experiencias, recuerdos, descubrimientos, un mundo lleno de Luz.
Pero sólo podemos entrar en este mundo de luz, cuando ya hemos pasado por la oscuridad.
Es en ese mundo de luz donde se siente gran liberación y poder, donde se comprende que la voz del Ser Superior, es más fuerte que la voz de nuestro Ego. Esa es la presencia que se siente como la voz interior que nos guía en todo momento, es nuestra Intuición. Estamos totalmente llenos de su presencia divina que nos protege, nos aconseja, nos habla. ¡A veces decimos que es nuestra conciencia!.

Irradiamos nuestro estado interior, reflejamos en nuestro rostro, nuestra sonrisa, nuestros ojos, y en la capacidad de tolerancia, bondad y amor, el Ser que nos habita adentro. Un ser lleno de luz transmitiendo y contagiando amor hacia cada una de las personas que están en nuestro camino. El ser humano tiene una inmensa capacidad para razonar cada acontecimiento y sacar conclusiones dejando de lado la voz interna, que es tanto o mayor que nuestro propio razonamiento, es nuestra conexión con Dios.
Una manera de sentirla diariamente en nuestra vida es decretando su acción plena en ella, invitando a esa presencia gobernante a comandar la armonía, la felicidad y la opulencia de Dios en nuestra mente, nuestro hogar y nuestro mundo. Si aprendemos a confiar en esta presencia poderosa, nuestra vida se llenará de gozo, emoción y prosperidad.
Vamos a invocar entonces a ese Guía Interno para que actúe constantemente en nuestra vida diciendo cada día: "Siento la presencia de mi Guía Interno actuando en mi existencia, manifestando la perfección en mi mundo, ella me acompaña y yo confío en su fuerza". Y deje actuar el decreto sin preocuparse más pero con la plena convicción de que su Guía Interior está constantemente actuando para usted con armonía y perfección.

martes, 8 de julio de 2008

Sant Kabir

Poemas: (El poema 1 lo encontraras en entradas antiguas)
2. Inútil preguntar a un santo cuál es la casta a que pertenece; puesto que los sacerdotes, los guerreros, los mercaderes y las treinta y seis castas de la India, todos aspiran igualmente a Dios. Hasta resulta una locura preguntar cuál puede ser la casta de un santo; barberos, lavanderas, carpinteros, todos buscan a Dios. El propio Raidas era un buscador de Dios. El Rishi Swapacha pertenecía a la casta de los curtidores.Hindúes y musulmanes, también ellos alcanzaron el límite donde se borran todas las marcas diferenciales.








3. ¡Oh, amigo! Espera en Él durante tu vida, conoce durante tu vida, comprende durante tu vida, pues en la vida está tu liberación.Si no desatas tus ligaduras durante la vida, ¿qué esperanza de liberación tendrás en la muerte?Creer que el alma se unirá a El sólo porque haya abandonado el cuerpo, es una idea absurda. Si lo hallamos ahora, lo hallaremos luego. De lo contrario, permaneceremos en la ciudad de la muerte.Si te unes a El en el presente, lo estarás en la Eternidad.Báñate en la Verdad; conoce al Maestro Verdadero; ten fe en su Nombre.

ISLAM


Islam La religión del Islam, fundada por Mahoma (Mohamed: el glorificado) en el siglo VII d.C. se basa en el Corán, libro que es para los musulmanes la palabra de Dios transmitida por el arcángel Gabriel, a través de visiones y revelaciones auditivas, al Profeta Mahoma, el último de la serie de los profetas bíblicos. Esta religión contiene una vía exterior u ortodoxa y una vía interior o mística. La vía exterior se basa en la Ley revelada en el Corán y se ocupa, primordialmente, en la observación de reglas y ritos y de los actos devocionales.


Por su parte, la vía interior o mística, llamada sufismo, se ocupa de la doctrina y del sendero místico. La doctrina mística se articula en torno a dos ejes fundamentales: 1. La afirmación de la unidad divina (al-tawhid) y, 2. El hombre perfecto y universal (al-insan al-kamil).La doctrina de la unidad divina subraya como objetivo central del sufismo la resolución en la unidad de la dualidad creador-creación. Esto posibilita la toma de conciencia de la identidad (calidad de idéntico) absoluta de todas las cosas: Dios, el hombre y la creación toda, son Uno.


El Corán expresa la unidad trascendente del Ser diciendo: “Dios es el primero y el último, lo manifiesto y lo oculto”. Esto explica los dos aspectos de Dios: su trascendencia absoluta del mundo creado y, simultáneamente, su inmanencia o inseparabilidad del mundo creado: Dios es, a un tiempo, trascendente (oculto) e inseparable de la creación (manifiesto). Por otra parte, la doctrina del hombre perfecto y universal subraya, tal y como podemos leer en el capítulo 95 del Corán, que el hombre fue creado con las proporciones más admirables, como arquetipo espiritual y divino (ahsan taqwim), pero, que más tarde se precipitó hacia el grado más bajo de la escala (asfal safilin). Fue entonces cuando aparecieron los velos que le impiden ser consciente del mundo divino y de su verdadera naturaleza espiritual.


El rol fundamental del sufismo consiste, entonces, en despertar al hombre a su verdadera naturaleza espiritual, a aquello que en esencia siempre ha sido, aunque, en el estado de asfal safilin, lo ignora. Al pasar del estado de asfal safilin (hombre caído) al de ahsan taqwin (hombre perfecto o ascendido), el hombre se desprende de los velos que cubren su naturaleza espiritual y restablece su condición de unidad perfecta con el Absoluto (al-tawhid). El sendero místico del sufismo, por su parte, consiste en llevar a cabal realización los dos ejes sobre los que descansa la doctrina: la unidad divina y el hombre perfecto y universal. Para avanzar por el es necesario tener claro diversos aspectos teóricos y prácticos de la enseñanza: 1. Los velos que separan el alma de Dios; 2. las virtudes del hombre perfecto y universal; 3. Las estaciones, los estados y los grados de ser o santidad; y, finalmente, 4. El método.

viernes, 4 de julio de 2008

HINDUISMO


El complejo religioso del hinduismo se denomina el Sanatana-dharma, la , pues se considera que en esta tradición se asumen todos los aspectos de la Verdad transmitidos a través de los siglos. Religión desarrollada sobre base mitológica, no tiene ni fundador ni tampoco un canon uniforme. En ella pueden distinguirse numerosas tradiciones locales de culto y credo. Desde la penetración en la India de pueblos indoarios, con lo que comienza la época védica, hubo videntes, santos y avateres cuyos descubrimientos espirituales quedaron registrados en la sruti (Revelación directa) y siguen hoy proporcionando la base y el contenido para la vida de los hindúes.
A los Veda y las Upanisad, que forman el sruti siguen, como textos también sagrados pero no ya pertenecientes a la Revelación directa, la smirti o tradición recordada. Entre ellos se encuentran los dos más importantes poemas épicos: el Ramayana y el Mahabharta. Este último contiene la Bhagavad-gita, considerada uno de los textos más sagrados del hinduismo. Los Tantra vienen después como textos de gran importancia para el desarrollo religioso y espiritual de la India. Su tema central es la Sakti o divina energía creadora, que corresponde a la forma femenina o consorte del aspecto masculino de la divinidad: Siva. Los textos tántricos tienen por objeto elevar a divina perfección la totalidad del ser humano enseñándole a despertar por medio de determinados ritos y prácticas de meditación la energía cósmica que lleva en sí (Kundalini-sakti). Finalmente tenemos los darsana, los seis sistemas filosóficos del hinduismo: el Nyaya, el Vaisesika, el Samkhya, el Yoga, el Mimamsa y el Vedanta. Todos estos sistemas tienen una misma meta: liberar el alma del ciclo de renacimientos y reunirla con Dios o el Absoluto.

jueves, 3 de julio de 2008

JUDAISMO



El pueblo judío hizo su aparición en la historia después del 2000 a.C. Desciende en parte de los amorreos u (occidentales) que se instalaron en Mesopotamia a finales del tercer milenio. Según la Biblia, los antepasados de Israel llegaron a Egipto como hombres libres, pero más tarde se vieron reducidos a la esclavitud. Hacia el 1260 a.C., miles de ellos salieron de Egipto guiados por el profeta Moisés, cuyo nombre es de origen egipcio. Se instalaron en Canaán, donde a continuación formaron doce tribus. El origen de las doce tribus provienen de doce de los hijos de Jacob, quienes posteriormente fueron reconocidos como los patriarcas y estos fueron Rubén, Simeón, José, Benjamín, Dan, Neptalí, Gad, Aser, Juda, Isacar, Zabulon. Hacia el 1050 a.C. el juez y vidente Samuel nombro a Saúl como rey de Israel para luchar contra los filisteos. Después de la muerte de Saúl, la tribu meridional de Judá designó como rey a David, quien pacifico la región y transformó a Jerusalén en centro religioso, depositario del Arca de la alianza. A David le sucedió en el trono su hijo Salomón (961-922), un rey legendario por su sabiduría que mandó construir el Templo de Jerusalén para depositar en él el Arca. La sagrada Escritura judía, contenida en la Biblia, está compuesta de tres secciones fundamentales: la Ley (Torah), los Profetas (Nebi’im) y los Escritos (Ketubim). Estas tres secciones son llamadas en forma resumida Tanak. La parte más antigua de la Torah data del siglo X a.C., y la parte más reciente de los Ketubim únicamente se remonta al siglo II a.C.

miércoles, 2 de julio de 2008

CRISTIANISMO


El cristianismo inicia con Jesús de Nazaret, en el siglo I de nuestra era. El Canon cristiano esta formado por veintisiete escritos conocidos con el nombre de Nuevo Testamento. Jesucristo o Jesús el Cristo, quien fue un profeta judío de Nazaret, en Galilea, nacido al comienzo de la era cristiana y crucificado, según la tradición, en la primavera del año 33, ocupa el centro de la religión cristiana. Su vida y su función de mesías están descritos en los Evangelios. En los Evangelios Jesús mantiene el objetivo último de llevar de nuevo los pecadores a Dios y anunciar la llegada del reino de Dios. Jesús se dirigía a Dios con el término familiar abba (papá, querido padre). Los Evangelios sinópticos le dan a Jesús con relativa frecuencia el título de Hijo del hombre. Sus discípulos lo llamaron masiaj, mesías (ungido), es decir , en griego khristos. Jesús, personaje enigmático, muere, y sus discípulos afirman que ha resucitado al cabo de tres días y que ha permanecido con ellos durante cuarenta días más. Las tradiciones apócrifas de los gnósticos ofrecen un número de días muy superior. Fue Pablo de Tarso quien puso la resurrección en el centro del mensaje cristiano.En los siglos posteriores a la muerte de Jesús sus seguidores, en la búsqueda de Dios, desarrollaron una rica tradición mística cristiana, que puede considerarse una forma de ascetismo contemplativo enriquecido con actividades devocionales y a veces litúrgicas. El ascetismo contemplativo (teología negativa o mística del vacío) busca un vaciamiento de los contenidos de la mente hasta alcanzar la perfecta unión mística, donde, a través de una vivencia de contemplación extática, el alma se une misteriosamente con Dios. Por su parte, las actividades devocionales (mística del amor) funcionan como un llamado para que el fuego del Espíritu Santo purifique el alma del devoto y la prepare para la divina unión con Dios.

BUDISMO


BUDISMO
El Budismo fue fundada entre los siglos VI-V a.C. por el Buddha histórico, Sakyamuni
(Siddharta Gáutama). ( La religión del Despierto o Iluminado) . Proclamo como núcleo de su doctrina las Cuatro Nobles Verdades como vía para liberar a los seres del ciclo de las existencias continuas o samsara.El Buddha ve la existencia como no-permanente, sin-sustancialidad y, por ende dolorosa. El conocimiento de estas tres características de la existencia constituye el punto de partida de la vía búdica. El carácter de sufrimiento o padecimiento está condicionado por la avidez (trisna) y la ignorancia (avidya), cuya supresión permite que uno logre liberarse del samsara. El aprisionamiento del ser en el ciclo de las existencias es explicado en el budismo mediante la doctrina de la Producción Condicionada (de los seres), formado por doce miembros. Poner fin a este ciclo significa la realización del Nirvana. La vía hacia el Nirvana es, de acuerdo con las Cuatro Nobles Verdades, el Óctuple Sendero, que comprende la instrucción en la disciplina moral (sila), las prácticas de meditación (dhyana) y la sabiduría (prajña). La Canon que contiene los textos sagrados del budismo se llama Tripitaka (el conjunto de las Tres Cestas): el Vinaya-pitaka (reglas de la vida monástica), el Sutra-pitaka (predicas de Buddha) y el Abhidharma-pitaka (filosofía y psicología budista).