jueves, 31 de julio de 2008

MAHARAJI EXTRACTOS DE SU MENSAJE


CAMINAR CON FUERZA
¿Qué es lo esencial en esta vida? Un día todos tendremos que irnos. Eso ya lo sabes. Algunos días eres más o menos consciente del tema y otros no te paras a pensar en eso. Para la mayoría de la gente es un tema muy desagradable. Pero la cuestión es tu existencia, el hecho de que tú estás vivo. ¿Qué es lo que eso significa para ti?
Muchos dicen: “Si pudiéramos encontrar una solución para ese problema, todo estaría bien”. Básicamente, en todas partes la gente sabe que quiere ser feliz. Quieren estar satisfechos, sentirse bien. Todos los seres humanos aspiran a eso de forma innata. Es nuestra naturaleza.
Tendemos al equilibrio. No es bueno que haya tormentas en nuestra vida. Cuando viene una, buscamos refugio. No decimos: “Voy a salir ahora, en plena tormenta. Es el momento perfecto”. Necesitamos el equilibrio de sentirnos bien. No me voy a poner a definir lo que es “sentirse bien”. Hay ciertas cosas que funcionan para ti, y otras que no funcionan. Sentirte bien funciona. Sentirte mal, no. Nunca te aburres de sentirte bien. Sin embargo, cuando te sientes mal quieres salir de esa situación. Ésa es tu naturaleza.
¿Estás de acuerdo con tu naturaleza? ¿Intentas cultivar un buen sentimiento y hacer que dure lo más posible? ¿O llevas el bolsillo lleno de vendas? El bolsillo lleno de vendas quiere decir: “No hay manera de que sea consciente ni de que la felicidad dure en mi vida. Haré cosas de forma inconsciente y, cuando me haga daño, simplemente sacaré una venda, me la pondré, y ya está”.
No hay duda de que ser inconsciente hará que te lastimes. Si no prestas atención a tus propias necesidades fundamentales, va a pasar algo, y no será agradable.
Así pues, ¿qué es agradable? Agradable es cuando reconozco la prioridad de la vida y mi corazón se llena de gratitud. Es muy, muy agradable cuando conozco al amigo interior, cuando mi casa se construye sobre los cimientos de saber, no de las creencias, deseos o ideas. De eso se trata en esta vida, de llenarte de lo agradable, de colmarte de una alegría infinita.
¿Puede realmente llenarse la vida de una alegría infinita? ¿Es posible? Si lo dudas es que no comprendes la naturaleza de lo que reside dentro de ti, porque lo que reside dentro de ti es la alegría total, la claridad total.
Piensa así de la vida: es tu oportunidad de pasar algún tiempo con el mejor amigo que has tenido nunca. Es tu posibilidad de estar con la claridad, la bondad y la alegría supremas. En eso consiste la vida. No se nos promete que durará para siempre. Pero existe la posibilidad de pasar algún tiempo con eso que es lo más bello. Y eso reside en tu corazón.
Así que, vayas adonde vayas y ocurra lo que ocurra, simplemente recuerda esto: la vida no es sólo altibajos. Eso sucede, pero es obra nuestra. Con nuestra inconsciencia dejamos que la codicia, la ira y el miedo se impongan a la cordura de estar vivos. Si existe el sufrimiento en el planeta Tierra, lo ha traído la gente, para la gente. Somos nosotros los que nos creamos las expectativas sobre cómo tendría que ser todo: “Deberías ser así, vivir tantos años, tener este aspecto, o este otro”.
¿Creó Dios los problemas en este mundo? No. Fuimos nosotros. Es cosa de los seres humanos. Si simplemente supieras que esta vida es una oportunidad de pasar un tiempo con eso que es el amor más verdadero e incondicional… Ésa es la oportunidad para todos los seres vivos: pasar un tiempo con el Amado que está en nuestro interior, sentir gratitud por la vida y llenarse de alegría. Cuando sucede eso te sientes vivo, y empiezas a vivir. Y el movimiento más magnífico es el ir y venir del aliento. No necesita ninguna prueba, ni ninguna mejora. Su bendición es obvia. ¿Lo es también para ti?
Prem Rawat ( Maharaji)
Para mayor informacion visita esta pagina
www.tprf.org
www.maharaji.net

POEMAS DE SAINT KABIR



LA LUNA BRILLA EN MI INTERIOR
La luna brilla en mi interior; pero mis ojos ciegos no pueden verla.La luna está en mí, lo mismo que el sol. Sin que lo toquen, el tambor de la eternidad resuena en mi interior; pero mis oídos sordos no pueden oírlo.Así, en tanto que el hombre reclame el Yo y lo Mío, sus obras serán como cero. Cuando todo amor del yo y de lo mío haya muerto, entonces es cuando se consumará la obra del Señor.Que el trabajo no tenga otro afán que el conocimiento.Alcanzado el conocimiento, déjese el afán. El afán de la flor es el fruto; cuando el fruto madura, la flor se marchita.El ciervo contiene el almizcle, aunque no lo busca en sí mismo sino husmeándolo en la hierba.




¿A qué playa te encaminarías, corazón mío?Nadie te precede; no hay camino....No hay agua, ni barca, ni barquero.No hay ni siquiera una cuerda para remolcar la barca,ni barquero para jalarla....Sé fuerte y entra en tu propio cuerpo,pues ahí es firme tu asidero.
SAINT KABIR

jueves, 24 de julio de 2008

MAHARAJI BIOGRAFIA



Prem Pal Singh Rawat Mediante sus conferencias y publicaciones preconiza la paz interior como una experiencia personal e individual. Maharaji ?nombre con el que le conocen sus estudiantes? enseña a utilizar cuatro técnicas a las que, en conjunto, denomina "El Conocimiento". Prem Rawat ofrece su ayuda a quienes quieran prepararse para aprender dichas técnicas ofreciendo inspirarles y orientarles de forma continuada. Prem Rawat es conocido tanto por sus discursos sobre la paz como por la enseñanza de las técnicas del Conocimiento. Invitado por diversas instituciones para hablar del tema de la paz, Prem Rawat ha expuesto su mensaje de este modo: sólo puede haber paz en el mundo si cada uno encuentra la paz de forma individual, y él puede ayudar en esa labor. También ha llevado a cabo diversas iniciativas humanitarias a través de La Fundación Prem Rawat.

MAHARAJI BIOGRAFIA


Prem Rawat nació en la India y pasó allí su niñez. Estudió en el colegio católico de enseñanza primaria St. Joseph's Academy, en Dehra DunCeigan, Andrea. A los tres años empezó a hablar én público sobre la plenitud, el amor y la paz en las intervenciones públicas de su padre Shri Hans Ji Maharaj Ram En 1966 a la edad de ocho años, en el funeral de su padre, Rawat subió al escenario y consoló a la afligida multitud: "Maharaji fue aceptado por los estudiantes de su padre como maestro Prem Rawat permaneció cinco años más en la India y siguió enseñando el Conocimiento que su padre le había enseñado. A finales de los años 1960, un pequeño grupo de jóvenes occidentales, muchos de ellos hippies, le pidieron que fuese a Occidente, en donde, según decían, había muchos jóvenes esperando lo que él tenía para ofrecer. En octubre de 1969, Maharaji envió a alguien a Londres para que empezara a enseñar el Conocimiento en representación suya y en 1970 muchos de sus nuevos alumnos occidentales viajaron a la India para verle y escucharle.
Prem Rawat viajó a Occidente por primera vez en sus vacaciones escolares el 17 de junio de 1971 y visitó el Reino Unido, EE UU y Canadá. Fue entrevistado en la BBC y habló en el primer festival de Glastonbury, en el que de nuevo ofreció paz a la gente. Tras unos viajes cortos a París y Heidelberg (Alemania), el 17 de julio voló a Los Ángeles y comenzó una gira por ciudades norteamericanas. Según informes de la DLM, en 1974 había ya 60.000 personas que se beneficiaban de la práctica del Conocimiento en el Reino Unido.
Durante los años 70, Rawat habló en más de veinte países y su labor fue reconocida con la entrega de las llaves de las ciudades de Nueva York, Nueva Orleans, Monterrey, Oakland, Detroit, Miami y Macon en Estados Unidos, y Kioto en Japón.
Rawat continuó realizando giras en los años 80 y 90. Volvió a India en octubre de 1980 y habló a más de 38.000 estudiantes en Delhi. En Sudamérica asistió a eventos en México, Cartagena (Colombia) y Miami. También habló en Roma, Londres, Nueva Delhi y Kansas City, Cancun (México), Lima Peru, Sao Paulo y Leicester (Reino Unido).En esta época dio conferencias en lugares culturalmente diferentes como India, Japón, Taiwan, Costa de Marfil, Eslovenia, Isla Mauricio o Venezuela, así como en Norteamérica, Europa y el Pacífico Sur. El explica que su enseñanza de la paz personal transciende las diferencias culturales, religiosas y de creencias. Así puede verse a partir de 1999 cuando su mensaje empezó a emitirse vía satélite de forma regular.




"Lo que yo ofrezco es tan práctico como un vaso de agua para una persona sedienta en el desierto.
"Es una forma de conectarse con la paz y la satisfacción que hay dentro de cada uno de nosotros. Es como un puente que va del exterior al interior."Lo que ofrezco es para quienes por propia voluntad desean disfrutar de la paz que existe en su interior. No podría ser más práctico. Si alguien quiere esto, puedo ayudarle.""La paz, la alegría y la auténtica felicidad no existen para que pensemos sobre ellas, sino para que las sintamos."Detrás del hecho de estar vivo se esconde un sentimiento. No hay explicación que valga. Es algo que debemos sentir porque eso es lo que nos reconforta. En ese sentimiento hay alegría, hay satisfacción."Hay una sonrisa que nada puede borrar, una sonrisa que surge de un lugar de paz y celebración tan profundo que nada puede robárnosla. Ésa es la sonrisa que todos podemos tener. La paz que reside en ese lugar, en el corazón, es la única que vale."Hay una sinfonía que suena en nuestro interior. Podemos despertar a esa posibilidad. Porque no es más que eso: una posibilidad. Es posible alcanzar la plenitud y la paz interior."Es posible comprender el valor de cada aliento y reconocer nuestro anhelo de vivir. Es posible tornar el sufrimiento en gratitud, la duda en saber, y todas las preguntas en una sola respuesta, una sola. ¿Y qué clase de respuesta es esa? La única respuesta para la que no hay pregunta."El hecho de que podamos estar satisfechos en nuestro interior es el mensaje más esperanzador que existe. Que tengamos la posibilidad de encontrar lo que el corazón ha buscado durante tanto tiempo, es un mensaje tremendamente alentador. Ése es el mensaje que ofrezco, un mensaje que brinda esperanza a la gente."

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Por qué cada uno cogemos distintos senderos en esta vida, y, sin embargo, estamos llamados a entendernos y a aceptarnos? ¿Quién me desvelará el telón de la sabiduría? ¿Quién compondrá el rompecabezas de mi vida? ¿Quién encenderá la llama en la selva negra de mi ignorancia? ¿Dónde estará ese faro que corrija el rumbo de la embarcación perdida, en el océano turbulento de mi mente?


miércoles, 23 de julio de 2008

RABINDRANATH TAGORE



Poeta, filósofo y pintor indio nacido en Calcuta en 1861.Hijo de un líder Brahmo Samaj, fue el menor de catorce hermanos. Recibió la educación básica en casa donde existió un gran ambiente intelectual. A los diecisiete años fue enviado a Inglaterra para completar su educación; sin embargo, interrumpió los estudios cuando asistía a University College de Londres y regresó a su país para matricularse en escuela experimental en Shantiniketan. La primera parte de su obra está contenida en "Carta de un viajero en Europa" 1881, "Canciones del atardecer" 1882 y "El despertar de la fuente" 1882. Después de su matrimonio en 1883, continuó su larga carrera literaria, destacándose especialmente como poeta, con obras como "Gitanjali" 1912, "El Jardinero" 1913, "Luna Creciente" 1913, "Punashcha" 1932, "Shes Saptak" 1935, y "Patraput" 1936.En 1912 regresó a Londres, en 1913 recibió el Premio Nobel de Literatura y en 1915 fue nombrado Caballero por el Rey Jorge V.Falleció el 7 de agosto de 1941.




POEMAS

EL ÚLTIMO TRATO
Una mañana iba yo por la pedregosa carretera, cuando espada en mano, llegó el Rey en su carroza. "¡Me vendo!", grité. el Rey me cogió de la mano y me dijo: "Soy poderoso, puedo comprarte." Pero de nada le valió su poderío y se volvió sin mí en su carroza.Las casas estaban cerradas en el sol del mediodía y yo vagaba por el callejón retorcido cuando un viejo cargado con un saco de oro me salió al encuentro. Dudó un momento, y me dijo: "Soy rico, puedo comprarte." Una a una ponderó sus monedas. Pero yo le volví la espalda y me fui. Anochecía y el seto del jardín estaba todo en flor. Una muchacha gentil apareció delante de mí, y me dijo: "Te compro con mi sonrisa." Pero su sonrisa palideció y se borró en sus lágrimas. Y se volvió sola otra vez a la sombra.El sol relucía en la arena y las olas del mar rompían caprichosamente. Un niño estaba sentado en la playa jugando con las conchas. Levantó la cabeza y, como si me conociera, me dijo: "Puedo comprarte con nada." Desde que hice este trato jugando, soy libre.

miércoles, 16 de julio de 2008

KHALIL GIBRAN

LA ORACION
Entonces, una sacerdotisa dijo: Háblanos de la Oración.
Y él respondió:
Oráis en vuestra pena y en vuestra necesidad; deberíais también hacerlo en la plenitud de vuestra alegría y en vuestros días de abundancia.
Porque ¿qué es la oración sino el expandirse de vuestro ser en el éter viviente?
Y si es para vuestra paz que volcáis vuestra oscuridad en el espacio, es también para vuestro deleite el derramar el amanecer de vuestro corazón.
Y, si no podéis sino llorar cuando vuestra alma os llama a la oración, ella os enjugará una vez y otra aún llorando hasta que encontréis la risa.
Cuando oráis, os eleváis para hallar en lo alto a los que en ese mismo momento están orando y a quienes no encontraríais sino en la oración.
Por lo tanto, que vuestra visita a ese invisible templo no sea más que éxtasis y dulce comunión.
Porque, si entrarais al templo solamente a pedir, no recibiréis: y si entrarais aun a pedir por el bien de los otros, no seréis oídos.
Es suficiente que entréis en el templo invisible.
No puedo enseñaros cómo orar con palabras.
Dios no oye vuestras palabras sino cuando El Mismo las pronuncia a través de vuestros labios.
Y yo no puedo enseñaros la oración de los mares y los bosques y las montañas.
Pero vosotros, nacidos de las montañas, los bosques y los mares, podéis hallar su plegaria en vuestro corazón.
Y si solamente escucháis en la quietud de la noche, les oiréis diciendo, en silencio:
"Nuestro Señor, que eres nuestro ser alado, es Tu voluntad la que quiere en nosotros.
Es Tu deseo, en nosotros, el que desea.
Es Tu impulso el que, en nosotros, cambia nuestras noches, que son Tuyas, en días, que son Tuyos también.
No podemos pedirte nada porque Tú conoces nuestras necesidades antes de que nazcan en nuestro ser:
Tú eres nuestra necesidad y dándonos más de Ti, nos lo das todo."

martes, 15 de julio de 2008

KHALIL GIBRAN


KHALIL GIBRAN


Datos del autor:(1883-1931)

Poeta, filósofo y artista, nacido en el Líbano.


JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE(1928)

SANTIAGO, HIJO DE ZEBEDEO

El reinado de la Tierra

Era un día primaveral el día en que Jesús llegó a un parque de Jerusalén, y comenzó a dialogar con la multitud sobre el Reinado del Cielo.

Graves acusaciones en contra de fariseos y escribas que colocaban trampas y cavaban pozos en el sendero de quienes buscaban el Reino Celestial, apostrofándolos y recriminándolos con acritud. Entre la multitud se hallaban personas que defendían a los escribas y fariseos, y planearon. arrestar a Jesús, y a nosotros con él. Pero Jesús logró burlar sus ardides y escapar por el portal de la ciudad que mira hacia el Norte. Allí nos contempló y dijo:

-Todavía no ha llegado la hora en que me prendan. Aún tengo mucho de que hablaros, y mucho es también lo que tengo que hacer entre vosotros antes de pensar en entregarme-. Y después añadió, su voz teñida de felicidad:-Vayamos hacia el Norte, hacia la primavera. Subid conmigo a los montes, pues el invierno ha terminado y la nieve del Líbano está cayendo hacia los valles, agregando su preludio a las sinfonías de los arroyos. Las llanuras y las viñas han alejado todo sueño, y han despertado para recibir al Sol con lujuriosos higos y frescas uvas.

Estaba siempre a la cabeza de la columna que conformaban los suyos, todo ese día y también el siguiente. En el atardecer del tercero habíamos escalado la cima del monte Hermón. En lo alto de una meseta se detuvo a observar las aldeas esparcidas por el llano. Se le iluminó la cara, que en ese instante parecía oro bruñido. Nos tendió las manos.

-Ved cómo el suelo se ha vestido con sus verdes vestiduras -dijo- y de qué manera los arroyos han bordado sus faldas con brillante hilo de plata. La Tierra es hermosa, verdad, y todo lo que es y existe encima de ella es encantador; pero, atrás de todo lo que veis se encuentra un Reino del cual yo seré monarca y gobernante. Si podéis amar y encariñaros con el corazón iréis conmigo a ese Reino, a gobernar a mi lado. En ese lugar vuestro rostro y el mío no estarán velados; no llevarán vuestras diestras puñales ni cetros. Nuestros gobernados vivirán en la tranquilidad sin sentir hacia nosotros miedo u horror.

De esa forma habló Jesús, pero yo estaba ciego y no podía ver el Reino de esta Tierra, ni las grandiosas ciudades fortificadas y amuralladas. No moraba en mi espíritu más que una sola ansia: ir junto al Maestro hasta aquel otro Reino. En ese instante había llegado Judas Iscariote, que se puso junto a Jesús y le dijo:

-Los reinados de los seres humanos son muchos y extensos; las huestes de Salomón y de David vencerán al fin a los romanos. Si es tu deseo llegar a ser rey de los judíos, nuestras lanzas y puñales estarán a tu servicio para expulsar a los extranjeros y triunfar sobre ellos.

Al escuchar esto Jesús, su faz se indignó, y le respondió con voz estentórea y resonante:
-¡Fuera de aquí, demonio! ¡Podrás creer, por azar, que mi llegada entre las legiones de los milenios es para gobernar, un solo día, sobre un hormiguero de personas. Mi trono no llegará a tu poca inteligencia, pues quien trata de abarcar la Tierra con sus alas, no tratará de buscar un lugar de refugio en un nido abandonado y destruido! ¿Se siente honrada o enaltecida, quizás, una aldea porque sus moradores visten mortajas? Mi Reino no es de este mundo y mi trono no se erguirá sobre las calaveras de vuestros ancestros. Si anheláis un reino que no sea el Reino del Alma, más os valiera abandonarme aquí y emprender el descenso a las cuevas de vuestros muertos, donde, desde tiempos remotos, los seres de testa coronada llaman a conciliábulo en sus sepulcros, para glorificar la osamenta de vuestros antepasados. ¡Cómo te atreves a tentarme con un trono de infecta materia, cuando mi frente ansía la corona de los astros o vuestras espinas! Pero, de no ser por un sueño de un pueblo casi olvidado, no hubiera permitido que vuestro sol tuviera su aurora en mi paciencia, ni que vuestra luna refleje y alargue mi sombra en vuestro camino. De no haber sido yo un ansia pura, por la que tiritó y se emocionó el alma de una madre alba e inmaculada, me habría desembarazado de mis pañales y hubiera vuelto a lo infinito. Y de no ser por el profundo dolor que impera en las entrañas de todos vosotros, no me hubiera quedado en este lugar para sollozar y gemir. ¿Quién eres y qué es lo que deseas de mí, oh Judas Iscariote? Habrás calculado mi peso en alguna balanza para encontrarme digno de dirigir un ejército de enanos y de conducir una deforme escuadra en contra de un enemigo que no se acuartela más que en vuestras inquinas, temores. y fantasmas.


Varios son los insectos que hormiguean a mis pies, pero yo los venceré. Estoy harto de sus burlas y sus chanzas, y cansado está mi espíritu de toda compasión con los animales o insectos que me consideran cobarde, porque mi camino no se encuentra entre sus murallas y fortalezas. Uno de los fines de la piedad es mi necesidad de misericordia hasta el final. ¡Oh!, cómo quisiera, si pudiera lograrlo, encaminar mis pasos en dirección a un mundo más grande, en el que moran seres muy superiores a los de este mundo; pero... ¿De qué manera podrá conseguirlo? Vuestro rey y vuestro sacerdote piden mi vida. Ya lograrán su propósito antes de encaminarme hacia ese otro mundo. No quebrantaré el curso de las Leyes ni esclavizaré a la ignorancia. Permitid que la ignorancia se cultive a sí misma hasta hartar a sus descendientes. Permitid que los ciegos lleven a los enceguecidos a la fosa. Permitid que los muertos sepulten a los cadáveres hasta que se ahogue la tierra bajo el perfume de esos amargos capullos. Mi reino no es de este mundo, no. Es y será en el lugar en el que tres de vosotros se reúnan con amor, con veneración, idolatrando a la hermosura de la vida, con felicidad y con placer ante mi recuerdo.

En el momento de terminar su discurso dirigió bruscamente su vista a donde se encontraba Judas Iscariote y lo exhortó diciéndole:
-¡Fuera de mi vista, hombre! los reinos de vosotros nunca estarán dentro del mío.
Ya era tarde. Se dirigió a nosotros y dijo:
-Vayámonos de este lugar, pues la noche ya se avecina y está casi encima de nosotros. Caminemos mientras haya luz. Descendió del monte seguido por nosotros. Bastante atrás, lejos y a la zaga, Judas nos seguía despacio. Al arribar al llano ya había anochecido. En ese instante Tomás, el hijo de Theófanos, se dirigió a Jesús diciéndole:
-Maestro, la noche está muy oscura y ninguno de nosotros llega ya a distinguir el verdadero sendero. Si lo deseas podemos ir en dirección a las luces de aquella aldea, en donde quizá podamos hallar algo de comer y un lecho.
Jesús entonces le respondió:
-Os he dirigido hacia lo alto cuando teníais apetito, pero ahora que os he llevado a la llanura vuestra necesidad se ha multiplicado. ¡Es triste que no pueda estar entre vosotros esta noche, pero es que quiero estar a solas!
Entonces se adelantó Simón Pedro y le habló:
-No nos abandones en la tiniebla de la noche; déjanos pasar esta noche a tu lado en este estrecho sendero; pues tanto la noche como sus fantasmas no harán demasiado extensa su visita si con nosotros estás; mejor aún, estaremos cómo iluminados por un Alba si con nosotros te quedas. Jesús le respondió:
-En esta noche los chacales estarán en sus cuevas y madrigueras, en sus nidos los pájaros del cielo, pero el Hijo del Hombre no hallará dónde reposar su cabeza. En verdad es mi deseo estar a solas esta noche. Pero si ese es vuestro deseo podréis, por segunda vez, encontrarme en la orilla donde os he hallado.

Lo abandonamos con el alma dolorida, pues no deseábamos irnos y dejarlo solo. A cada momento volvíamos nuestra mirada hacia el lugar donde Jesús se encontraba en la gloria de su soledad, camino al oeste. El único que quiso echar hacia atrás la cabeza, para ver al Maestro en su perfecta soledad, fue Judas Iscariote. Desde ese momento Judas se convirtió en otro, se tornó malhumorado e hipócrita. Su mirada se vio oscurecida por una densa niebla de odio, maldad y felonía.